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Marketing y publicidad20:06

Qué incluir en el contrato para evitar que el diseño con IA quede desprotegido

El documento explica cómo separar en el contrato de subcontratación el contenido generado por IA de la aportación humana, cuándo el material generado no otorga exclusividad y qué revisar en un plazo de 7 días antes de publicar.

Imagen generada por IA.

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Considere este texto una guía práctica gratuita: útil como punto de partida y debate interno, pero insuficiente como base única para decisiones críticas. En una agencia creativa de 40 personas en Lodz, el gestor de cuentas envía al cliente seis creatividades y tres textos de oferta. Dos imágenes proceden de un generador visual, los textos de un modelo de lenguaje, y la edición posterior se limitó a recortar y cambiar titulares. Tras la publicación, el departamento legal del cliente pregunta si ostentan la exclusividad sobre el conjunto. La auditoría interna revela que nadie guardó los prompts ni los borradores de trabajo. Es un caso habitual, pero subsanable en una semana.

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El punto de partida es simple. Según el art. 1 apdo. 1 de la Ley de Propiedad Intelectual, queda protegida la manifestación de actividad creativa de carácter individual. La ley no otorga este estatus a un sistema de IA, y el art. 8 apdo. 2 vincula la presunción de autoría a una persona física. En el AI Act encontramos la definición de sistema de IA, pero no confiere a la máquina el estatus de creador. En la práctica, esto implica que el output puro derivado de un prompt simple no puede cederse en exclusiva, ya que no existe objeto de cesión. El material mixto solo se protege en los estratos resultantes de elecciones creativas humanas. No existe una sentencia unívoca ni una directriz oficial sobre el estatus del prompt por sí mismo: en la práctica resulta más seguro considerarlo un elemento auxiliar del proceso y vincular la protección a la intervención posterior. Este límite no es binario, pero para fines operativos suele bastar con una distinción en tres niveles: humano, mixto y puramente instrumental.

Qué implementar esta semana

En una semana pueden completarse cuatro pasos sin presupuesto adicional: 1. Auditoría de las dos últimas campañas: 3 horas, gestor de proyectos. Revisar archivos de trabajo, prompts guardados y versiones. Clasificar cada archivo como humano, mixto o puramente instrumental. 2. Cinco preguntas al subcontratista: 1 hora, responsable de la colaboración. Enviar una tabla: qué herramientas se usaron, qué prompts exactos se introdujeron, qué partes se editaron a mano, si el subcontratista contaba con derechos sobre las herramientas utilizadas y si existe riesgo de generar la imagen o el estilo de terceros. 3. Anexo contractual de una página: 2 horas, asesor legal. Incluir cinco cláusulas: declaración sobre la naturaleza de la aportación humana, cesión de derechos sobre los elementos humanos, licencia no exclusiva para los elementos de IA, exención de responsabilidad por similitud con obras ajenas y obligación de informar al cliente de que parte del material carece de exclusividad. 4. Registro de prompts y versiones: 2 horas, coordinador de producción. Crear una tabla simple donde cada archivo cuente con su ficha técnica. Sin ella, en un año será imposible reconstruir qué se modificó manualmente. Plazos operativos recomendados: determinar el estatus legal a más tardar 3 días hábiles tras la entrega del material, antes de su publicación; conservar prompts y versiones un mínimo de 5 años tras finalizar la campaña; completar la documentación en un plazo de 7 días tras el requerimiento del cliente.

Qué posponer para fases posteriores

Al inicio, tres pasos aparentemente evidentes suelen consumir la mayor parte del tiempo. El primero consiste en adquirir un sistema específico para la gestión de derechos. En una agencia de hasta 50 personas, una hoja de cálculo con tres columnas basta durante las dos primeras semanas y requiere 3 horas, no 15.000 PLN. El segundo consiste en negociar con el proveedor de la herramienta los términos de propiedad del output. Las condiciones de licencia de OpenAI o Midjourney rara vez resuelven el problema de la autoría humana. Determinan qué se puede hacer con la cuenta, no qué constituye una obra según la legislación aplicable. El tercero consiste en solicitar un dictamen legal para cada elemento gráfico. Conviene crear primero la ficha técnica del archivo y recurrir al asesor únicamente en casos dudosos.

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Cómo verificar los resultados tras dos semanas

Un indicador medible: el porcentaje de archivos con ficha técnica completa en la campaña en curso. El lunes por la mañana abrimos el registro y calculamos cuántos de los textos y gráficos entregados en los últimos 14 días incluyen estado, lista de prompts y alcance de las modificaciones manuales. Un resultado superior al 90% permite aceptar encargos con una descripción clara de exclusividad. Un rango del 50–80% indica que debemos contactar a los subcontratistas y subsanar las omisiones en un plazo de 7 días. Por debajo del 50%, paralizamos el envío de nuevos materiales al cliente hasta poner al día la documentación. Es un umbral práctico, no reglamentario: evita prometer exclusividad sobre materiales que no la permiten.

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Fuentes

Materiales consultados durante la redacción. El texto anterior es nuestro; estas fuentes no se responsabilizan de su contenido ni lo han autorizado.

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Fundador de HEXART